RIO 2016: Alemania es campeona olímpica

La selección de Alemania hizo historia al ganar su primera medalla de oro olímpica este 19 de agosto. Como lo dije en mi previa, “el favorito silencioso” llegó sin muchas expectativas a Rio de Janeiro. La DT Silvia Neid ya había aprendido del pasado y sabía que llegar a una competencia alardeando de ser el más poderoso, no es bueno para el negocio. De este  modo, Alemania empezó el Torneo de manera tranquila y a lo largo de la fase de grupos no parecía tan temible, incluso llegó a parecer que abandonaría la competencia de manera temprana.

Pero Neid (quien se despide como estratega del equipo tras este campeonato), hizo uso de su inteligencia, esa que la tuvo como su estratega durante más de diez años y con la que consiguió importantes campeonatos y le dio “otra cara al equipo”. Podemos explicarlo en cómo pudo sacar lo mejor de cada jugadora por las que incluso no se apostaba mucho y de tener a una de las defensas poco apreciadas como lo es Annike Krahn como su incondicional hasta convertirla en una líder en la zaga.

Finalmente, el metal dorado de Alemania no es de ningún modo “cosa de suerte” pues Alemania supo plantarse ante un rival tan estable como Canadá en semifinales y avanzar al objetivo del medallero para enfrentar en la final a Suecia, un equipo que resultó ser toda una revelación en el Torneo.

Y en cuanto a Suecia, que estuvo en el ojo del huracán gracias a su controversial, pero eficaz estilo de juego con el que logró finalmente el objetivo del triunfo hasta alcanzar la final, se plantó en esta etapa final con una estrategia distinta. Fue más ofensivo y menos “ratonero” término malamente utilizado que no resulta finalmente tan mal intencionado como el término “cobarde”. La decisión de Sundhage de cambiar su estilo para la final permitió tener un partido equilibrado, donde ambas escuadras hicieron gala de buen fútbol, pero cuyo resultado favoreció al cuadro alemán.

Alemania pudo haberse puesto al frente desde los primeros minutos, pero al inicio denotó nerviosismo que poco a poco fue dominando, Melanie Leupolz y Anja Mittag dejaron ir dos jugadas clarísimas de gol frente al arco. Por el lado de las suecas Lotta fue quien disparó a puerta mandado el balón desviado.

En la segunda parte el equipo alemán se plantó mejor y se puso al frente a poco de iniciado el partido con un potente disparo frontal de Dzsenifer Marozsán que hacía retumbar al monumental estadio Maracaná, esto gracias a un pase Melanie Leupolz, una jugadora que creció mucho en este torneo. Pegó en el estado de ánimo de las suecas al grado de que sobrevino el error con el que cayó el segundo gol; en una jugada de tiro libre cobrada por Marozsán, el balón pegó en el poste y la defensa Linda Sembrant encajó el rebote en su portería, al minuto 62. La desesperación se hizo presa del cuadro sueco, pero bastaron cinco minutos para que la recién ingresada Stina Blackstenius les diera un respiro rematando un centro de Olivia Schough. En el fondo, las suecas sabían que no tendrían oportunidad pues Alemania no se desajustó, mantuvo el ritmo y aunque no logró más goles no permitió a las suecas oportunidad de sorprenderlas.

De este modo, el cuadro teutón se colgó la medalla de Oro, mientras que Suecia se quedó con la plata, una medalla también histórica, conseguida con una estrategia válida y efectiva, aunque a muchos esto, no les haya gustado.

CANADÁ CONSIGUE SU SEGUNDO BRONCE

Canadá selló su segundo bronce olímpico consecutivo, con un torneo magnífico que significó el resultado de arduo trabajo, compromiso y constancia por parte de cuerpo técnico y jugadoras. Por su parte, Brasil se quedó en la raya, faltándole un plus para brindarle a su público una alegría.

Las Canucks ofrecieron otro sólido partido, bien en defensa, su mediocampo conteniendo, cortando y sirviendo a sus delanteras. Christine Sinclair empujando a su equipo, con la sorpresa de tener a Dianne Rose de inicio, por decisión técnica de John Herdman, que finalmente resultó ser buena decisión, pues se encargó de anotar la primera diana de Canadá.

Brasil intentó tomar el balón y ser profunda, pero las norteamericanas rompían fácil su juego, haciendo que las verdeamarelas cayeran en la desesperación. No vimos más de tres toques seguidos por parte de las locales. Intentaban jugadas individuales, pero no ganaban los duelos individuales tampoco.

Lawrence, que volvió locas a las brasileñas por su banda durante todo el encuentro, galopó sin que nadie la detuviera, sirviendo para una Rose que estaba atenta y bien ubicada para mandar la bola al fondo de las redes de Barbara. Canadá estaba dispuesta a refrendar su metal de bronce y el 0-1 al 25´le daba altas esperanzas.

En la segunda mitad esperábamos ver a un Brasil más dinámico y explosivo, pero jamás pudieron ser más que sus rivales. En otro desborde por banda –la zona más débil de las anfitrionas-, Rose puso el balón para Sinclair, que sin mayor problema se quitó a sus marcadoras y remató razo, dejando a Barbara sin posibilidades, a pesar de su estirada.

Con el 0-2 en contra, Brasil intentó despertar y adelantó líneas. Con un juego más elaborado, intentó recuperarse. Hasta el 79’, Beatriz recibió en el área y con un zurdazo, venció a Labbé para devolverla la vida al público y por supuesto, a su selección.

Canadá vivió los últimos minutos con el cuchillo entre los dientes, soportando los embates de las sudamericanas, hasta que pudieron controlar más el balón y agotar los últimos minutos del reloj.

El silbatazo se dio y las canadienses se colgaron otro bronce, producto de la consistencia y persistencia de un gran equipo. Brasil, mediante su más grande figura que es Marta, agradeció el apoyo y pidió que sea siempre de esa manera.

 Foto|FIFA