El fenómeno Ali Krieger

Alexandra Blaire Krieger es una lateral derecha originaria de Virginia y egresada de Penn State, universidad en la que se desarolló como medio de contención y se tituló como Licenciada en Relaciones Públicas y Publicidad. Hasta hace unos años, y a pesar de haber jugado por mucho tiempo en las divisiones inferiores de la selección nacional, era una defensa más sin mucha atención y poco reconocida.

Su padre, Ken Krieger, director de Prince William Soccer Academy y considerado uno de los mejores entrenadores de futbol varonil y femenil en Estados Unidos, la entrenó gran parte de su vida. “Ali”, como la conocen sus amigos, tiene una historia muy peculiar que contar, pues a pesar de que ha tenido una exitosa carrera en Europa, siendo la única jugadora de la selección estadounidense en jugar en una liga extranjera, ha pasado por situaciones que han puesto en riesgo su promimente carrera.

Cuando se encontraba en un momento cumbre con Penn State, a punto de jugar las etapas finales del torneo nacional de NCAA, se fracturó una pierna, quedando fuera de la competecia, pero eso fue lo de menos. Todavía en su etapa con las Nittany Lions, Krieger comenzó a ver mermada su salud, pues notaba que le costaba mucho trabajo respirar. Su novio, uno de los receptores del equipo de futbol americano y estudiante de pre medicina Brent Wise, la llevó al hospital donde fue diagnosticada con una embolia pulmonar, la cual le estaba provocando grandes coágulos de sangre en los pulmones que le pudieron causar la muerte, y que además ya le habían generado seis mini infartos que Krieger afortunadamente sobrevivió. La defensora estuvo fuera de las canchas por más de seis meses con un doloroso tratamiento que la obligaba a autoinyectarse medicamentos para relajar su corazón, evitándole hacer esfuerzo físico.

Krieger, quién es nieta de alemanes por su parte paterna e italianos por la materna, le hace honor a su apellido, cuyo significado en alemán es guerrera. Participó en Nordic Cup, donde llamó la atención del FFC Frankfurt, uno de los mejores equipos de la liga femenil alemana, siendo contratada inmediatamente y donde ya ganó la Copa alemana y está en semifinales de Women’s Champions League con buenos pronósticos.

En la pasada edición de Algarve Cup, aún era una desconocida incluso para los incansables fans de la selección de las barras y las estrellas, pero Pia Sundhage decidió que aprovechara su experiencia en el club alemán, aplicándola en la selección, pues Krieger juega con las estrellas de la selección germana, Lira Bajramaj, Birgit Prinz (que ya no milita ahí) Melanie Beringher; de la selección sueca Jessica Landstrom y Sara Thunebro; de Japón, Saki Kumagai, etc., es decir, roza con las mejores jugadoras del mundo.

La originaria de Virginia llegó con apenas 27 partidos internacionales al Mundial de Alemania 2011 ,y con la nada fácil tarea de haber desbancado a la veterana Heather Mitts en la banda derecha. Para sorpresa de muchos, Krieger fue de las pocas jugadoras de Estados Unidos que mostró un rendiminto excelente y regular en cada uno de los partidos de la copa mundial, haciendo pedazos a Marta con un marcaje impecable y sobre todo, anotando el penal de la victoria ante Brasil para acceder a semifinales con mucha seguridad y sangre fría.

El medio futbolístico femenil explotó de júbilo y volteó los ojos a Ali Krieger, que poco a poco se estaba ganado la atención del público, surgiendo rápidamente un fenómeno que en nuestro vecino país llaman “Krieger Fever” en donde la zaguera se convirtió en trending topic mundial en Twitter por múltiples ocasiones; se mandaron a hacer camisetas con esa leyenda con muchas ventas, y lo más increíble: en la academia donde su papá dirige y donde se formó Ali, los más de 2000 alumnos se peleaban por usar el número 11 que porta Krieger. En Virginia, su estado natal, las tiendas Nike reportaban como agotada su jersey, pues todos portaban orgullosos el once en sus dorsales.

Gracias a su humildad con el público y el apoyo a causas de salud en el deporte, se volvió una de las futbolistas más queridas de la selección estadounidense, e incluso en esas típicas encuestas que realizan para elegir a las futbolistas más bellas Krieger figura en los primeros lugares, desbancando en varias ocasiones a Alex Morgan.

Después de sufrir una lesión de ligamento cruzado en el pasado Preolímpico femenil en Vancouver, Ali Krieger ha recibido miles de cartas deseándole una pronta recuperación, regalos y muchas tarjetas para comer gratis en su restaurante favorito (se considera muy fan de la comida mexicana) abarrotando su correo y el de su mamá, una maestra de educación física en Miami. Pero lo agradable del tema, es que Ali se tomó la molestia de responder cada una de las cartas que recibió, enviándole una foto autografiada, una tarjeta y un mensaje personalizado a cada una de las personas que la contactaron.

A pesar de que Estados Unidos posee grandes defensas, los fans sólo desean que Krieger se recupere a tiempo para Juegos Olímpicos, pues se ha vuelto pilar clave de la zaga. Gracias a su talento y carisma, se convirtió hace poco en una atleta Nike y es considerada por la prensa especialista en la materia, como una de las mejores laterales derechas del mundo.

Foto| US Soccer