¿Una derrota influye en el estado de ánimo del aficionado?

No olvido la alegría y emoción con la que realicé mi post anterior, ilusionada y ansiosa por ver jugar y ganar a mi equipo favorito… Rayados.

Comencé el día con el pie derecho, no era un miércoles cualquiera, pues la Jornada 15 ya había comenzado, se jugaban tres puntos más, desde temprano me puse mi camisa a rayas sin publicidad, portándola con mucho orgullo me dirigí  a hacer mis labores cotidianas.

Al llegar a casa, la cena estaba lista, mi papá me esperaba para ver el partido, estábamos tan emocionados, no teníamos que esperar al sábado para ver jugar a nuestro equipo. Antes de que el arbitro diera el silbatazo inicial, mi papá y yo, platicábamos de las alegrías que nos ha regalado el equipo, comenzó el partido y debido a la emoción, no pude contenerme a aplaudir y decir: “¡Vamos Rayados!”.

Apareció el primer gol, desafortunadamente, anotado por el equipo contrario Cruz Azul, no hubo reacción de ninguno de los dos, simplemente dije: “Ahorita empatan  pa´ vas a ver”. Aun seguía con la ilusión de ver ganar a mi equipo y más porque sabía de la rivalidad que últimamente ah surgido con “La Máquina”.

Cayó el segundo y después el tercero, mi equipo había sido derrotado… En poco menos de 90 minutos, la emoción con la que me había levantado despareció, opté por dejar de verlo y ver un programa que se estaba estrenando en un canal local.

Definitivamente, la derrota de el equipo al que apoyamos, nos afecta anímicamente, pues habemos aficionados entregados totalmente al equipo, y que pese a derrotas, seguimos apoyándolo en las buenas y en las malas.

Tal fue el caso del equipo de Monterrey, actual campeón del fútbol mexicano, quien fue derrotado por Cruz Azul en la Jornada 14, con un marcador de tres a cero. Recordemos que Rayados, le ganó una final a Cruz Azul y el pase a la final de la Concacaf, el equipo fue severamente criticado por la prensa y sus mismos aficionados, ya que no esperaban una derrota como esta.

No confundamos, el hacer criticas con el dejar de apoyar, y cuando el equipo pasa por una mala racha o por un mal partido, en vez de apoyar, dejamos caer las peores maldiciones sobre el equipo al que le somos “fieles” y cuando nos regalan momentos felices, lo hincha se nos sale por los poros. Es ahí cuando el equipo al que admiramos nos transforma de un estado anímico a otro.

Mañana comienza la Jornada 15, cada hincha a lo suyo… a APOYAR por amor al equipo, por amor al fútbol…

 

Foto|El informador