He regresado de vivir la mejor experiencia de mi vida. Cuando supe la noticia de que me iba al mundial estaba muy emocionada pero esa emoción no se compara con todo lo que sentí y viví en mi viaje.
Después de un largo viaje de 24 horas rumbo a Johannesburgo llegamos por fin al mundial, nos hospedamos en una casa hermosa y cenamos delicioso, ahí empezó toda la aventura.
El primer día asistimos al African Craft Market, ahí nos recibieron con bailes exóticos y toda la cultura africana, en este mercado el regateo era la clave de todo, ya que los vendedores te lo exigían para darte un mejor precio, te encontrabas desde pulseras hasta pieles de animales, esculturas, mascaras etc. Algo muy interesante de esta visita era la cantidad de mexicanos que se encontraban ahí, incluso podías escuchar a algunos vendedores diciendo “bueno, bonito y barato” o “bara bara” por que lo que más había era mexicanos.
Las calles estaban saturadas de publicidad mundialista, te podías encontrar de todo, edificios tapizados de publicidad, espectaculares muy creativos, banderas en cada poste de luz, todos los autobuses tenían la leyenda “ ke nako”, en todo Johannesburgo podías sentir la fiebre mundialista.

Uno de los lugares en donde la gente se reunía por las noches para festejar, ver partidos y convivir era el Mandela Square Garden, ahí podías conocer a gente de todas las naciones, ver sus vestimentas y festejar los triunfos. Otro de estos lugares fue el Melrose Arch, en donde se encontraba la replica del ángel de la independencia y también otro magnifico lugar para ver partidos y vivir el ambiente mundialista, incluso ahí había un antro para puros mexicanos, en donde llevaban mariachi, antojitos mexicanos e incluso hasta El Recodo.
Y claro no podía faltar la visita al Soccer City Stadium , este estadio esta impresionante, los colores y la estructura te apantallan, una persona nos contó que la forma esta basada en el “calabash” un envase africano en donde se almacena comida o agua y lo utilizan para compartir y representar la unión.
También asistimos al museo del Apartheid, en donde tuve la oportunidad de conocer a fondo la historia de Nelson Mándela y de cómo era la segregación de razas en Sudáfrica, comenzando te daban una ficha y ahí se definía que eras si blanco o negro y por que puerta tenias que entrar, durante le recorrida te encontrabas con videos, lecturas y fotos de todo esto, lo que mas me gusto fueron todas las frases de Nelson Mándela.
En general algo que me sorprendió mucho fue el encontrarme con un país totalmente diferente al que vi en los reportajes aquí en México, Johannesburgo es una ciudad totalmente modernizada e industrializada, en donde no tuvimos ningún problema con los servicios ni con la inseguridad, como en todo tenia sus partes marginadas como Soweto, pero en general la ciudad era impresionante.
Esto es una pequeña parte de lo que viví en Sudáfrica, pronto le escribiré sobre mi experiencia en el Safari en Timbavati, y claro sobre lo que viví en los partidos de nuestra selección.
