Estoy muy consternada con lo que paso el día de ayer en el estadio Universitario, casa de los Tigres de la UANL, la afición de este equipo esta cansada del mal funcionamiento y los resultados del equipo; sin embargo esto no justifica las acciones del día de ayer.
Unos “aficionados” de la institución felina, saltaron a la cancha con el fin de sacar al técnico Daniel Guzmán, si este no presentaba su renuncia.
La cancha se uso como salida de emergencia, para que la gente saliera ilesa, sin embargo los reclamos continuaron ahí y las confrontaciones en las gradas.
Cuando la policía se disponía a sacar a los reventadores se presenciaron diversas riñas entre los que estaban dispuestos a sacar al técnico y aficionados que los calificaron de mala manera.
Me molesta demasiado la existencia de las barras, es increíble la falta de educación de estas personas, se dicen ser los más grandes aficionados de los equipos, los que los siguen a todos lados, los que los apoyan incondicionalmente, pero son tan tontos que no se dan cuentan que lo único que van a lograr con estas acciones es que se vete y se castigue al estadio.
Es muy triste la existencia de las barras y que por personas así se castigue a nuestro futbol, ya tenemos suficiente con la violencia en este país, y es todavía mas triste que una de las pocas distracciones que tenemos a toda esta situación también se ensucie por este tipo de personas.
Ellos exigen la salida del técnico, la mejora de su equipo, pero me pregunto ¿Cuándo van al estadio y ven el partido completo?… Nunca, se la pasan gritando, cantando, alborotando, hacen todo menos ver el partido.
Creo que es momento de levantar la voz y si en verdad amamos al futbol debemos proponer la salida de estas barras que no tienen nada de positivo y que lo único que pueden llegar a provocar, son vetos en los estadios y que los verdaderos aficionados entre los que estamos mujeres y niños, dejemos de asistir por miedo a la violencia.
