Yo siempre he dicho mexicanas y mexicanos en cada rincón del mundo hay y en el Vaticano no es la excepción hay mexicanos seminaristas que dejaran por un momento la oración y los hábitos para saltar a la cancha para sacar la casta para demostrar sus habilidades como futbolistas en la cuarta edición de la Clericus Cup, el “Mundialito” de balompié exclusivo para seminaristas y sacerdotes que se juega en Roma.
El representativo azteca de sacerdotes que utiliza la inconfundible casaca verde conformado por 49 representantes repartidos en varios equipos, superando en número a los italianos que cuentan con 45 participantes y quedándose muy atrás Brasil con 26 integrantes.
El entusiasmó mexicano no se ha hecho esperar que es lo que realmente representa y diferencia a el equipo.
El “Mundialito” dio inicio el 20 de febrero y concluirá el 22 de mayo y tendrá lugar en el oratorio de San Pedro.
Las reglas del “Mundialito” son: dos tiempos de 30 minutos, como sanción la tarjeta azul, jugador que tenga tarjeta azul saldrá del partido por cinco minutos y se reincorporara al juego, empates no se permiten si se presentan se realizara una tanda de penales y el equipo ganador se llevara dos puntos y el perdedor uno.
El tricolor de seminaristas y sacerdotes reconoce sus limitaciones que en años pasados han impedido ganar el torneo.
“Sabemos nuestras posibilidades y nuestros límites, ahora participan con nosotros jugadores mucho más jóvenes, pero tenemos el anhelo, del espíritu humano de querer vencer y vamos con esa actitud”, menciono el entrenador del equipo.
Vía| Ovaciones.
