El sentimiento de un niño aficionado

En los estadios siempre se observan a niños que gozan, sufren, gritan y sienten toda la pasión por su equipo del alma.

messi-y-los-ninosSon los mas inocentes, ellos no saben jugadores que tiran flojera, de directivas que hacen mal su trabajo, de costos, jugadores mediocres, su equipo es el mejor del mundo aunque vaya en último lugar.

Estos niños quieren ser como sus ídolos futbolistas, piden de regalo de cumpleaños conocer a su jugador favorito y casi a diario se ponen la camiseta de su equipo con el nombre de su jugador. Tienen todos los juegos del FIFA y arman sus alineaciones soñadas, lloran cuando sus ídolos se van de su equipo, cuando se lesionan y viven ilusionados con el prmanchester-united-kidóximo partido.

Se saben de memoria los goles de sus ídolos, de su equipo, alineaciones y detalles que los adultos no nos damos cuenta. Y si acaso los llegan a ver gritando o hablando mal de su equipo y/o jugadores es porque de seguro imitan al padre de familia que es el aficionado.

Pero también tiene su lado negativo, el sufrimiento cuando su equipo pierde un juego muy importante para ellos, como una final o un clásico.

En la semifinal de la Champions entre el Barcelona y el Chelsea, me rompió el corazón ver a un niño al final del partido llorando desconsolado porque su equipo perdió. Núnca quisiera ver al mío así.

Yo siempre le digo al mío: “Todo en exceso es malo”, le explico las prioridades de la vida y que no pasa nada si se pierde, que siempre hay revanchas. No quiero formar un fanático, si no un buen aficionado.

Bueno, tengo que admitir que mi aficionado Tigre es el que me tranquiliza a mí y me dice que tengo que tener paciencia, fe y confianza.  El día que crezca y ya no me quiera a su lado en ese asiento de el estadio, se me partirá mi corazón de tristeza. Ya son 8 años donde nos hemos divertido, emocionado, gozado y sufrido juntos, pero JUNTOS.

Fotos | leo messi | telegraph