Ir a un estadio de fútbol es para mí algo muy divertido. Si le tengo que poner “peros” a mi asistencia es a dos cosas, a las actuaciones de mi equipo últimamente y a las peladeces que se avientan algunos aficionados y que los demás les festejan para darles el trabajo de ser los payasitos de la afición. Una cosa es decir groserías y creánme eso no me asusta, creo que es parte del folclore del mexicano, y ya hasta me acostumbré a oírlas, pero el escuchar peladeces si me molesta, sobre todo cuando se meten con la persona para decírselas.
Hace ya unos años que en México tenemos árbitras mexicanas silbando en partidos de la Primera División del Fútbol Mexicano. Y rezo para que no vengan a trabajar al estadio Universitario, ya que salgo de mal humor del partido. Cuando se han equivocado en decisiones, que si lo han hecho como lo hacen los silbantes varones no les dan el mismo trato en reclamarles como lo hacen con los varones. No les dicen groserías, son peladeces sobre todo de índole sexual.
Pero lo peor es cuando un jugador se atreve a hacérselas y todavía decir que una mujer no debe de trabajar en el fútbol varonil.
Aquí les comparto un caso de un jugador uruguayo que insultó a una árbitra y se ha hecho un escándalo en el fútbol peruano:
El centrocampista uruguayo Mario Leguizamón recibirá una drástica sanción por haber insultado a la árbitra peruana Silva Reyes el pasado domingo, en una actitud “machista” que le ha ganado el repudio generalizado en Perú.
Leguizamón, un jugador polémico que es apodado “el vago” por la prensa peruana, fue expulsado por Silvia Reyes en el partido de Liga entre el Deportivo San Martín y el Alianza Atlético, tras lo cual declaró que “las mujeres no deben dirigir en el fútbol masculino” y esgrimió un comentario grosero sobre la vida sexual de la árbitra.
“Está mal cogida. No le dieron un buen polvo en la mañana. No sé por qué me expulsó y cómo pueden poner a una jueza a arbitrar”, señaló el jugador, cuyas declaraciones han sido repudiadas desde que fueron difundidas, la noche del domingo, por los programas deportivos de la televisión local.
El jugador pidió disculpas públicas el lunes, con una actitud que fue catalogada de “soberbia” por la prensa, pero Reyes no las aceptó y aseguró que sólo espera un castigo ejemplar para el centrocampista.
Reyes también aseguró que Leguizamón es “un cínico” al afirmar que su insulto fue lanzado “al aire” y dijo que no es la primera vez que recibe críticas de jugadores, aunque dijo que estos siempre son extranjeros.
“Si él dice que soltó un insulto al aire es un cínico. Yo no voy a aceptar sus disculpas, porque es muy fácil pedirlas luego de lanzar un improperio. Ya muy pronto se sabrá qué le toca porque esto no se va a quedar así”, remarcó.
Al jugador se le impuso una multa de un mes sin salario. Y anunció que sale del Fútbol peruano por “mediocre”. Pero la Comisión de Arbitraje y los mismos clubes han promovido castigos de hasta seis meses si los jugadores siguen con esas actitudes. Mismo que se le está imponiendo al jugador uruguayo y la sanción se le ha notificado a la FIFA.
¿Cómo la ven? todavía existe la misoginia en el fútbol.
A ver si las árbitras mexicanas levantan la voz y empiezan a hablar, ya que lo mas seguro es que se quedan calladas para no quedarse sin trabajo. Espero que la FIFA haga algo al respecto.
Vía | foto | arbitrosperuanos.com

