¿Se acuerdan de aquella imagen que pasaban por todos los medios de información/comunicación de Eduardo da Silva jugador del Arsenal con su tobillo destrozado?
Pues ya hace un año de aquella tragedia, en donde el jugador no pudo aguantar la criminal entrada que Martin Taylor, del Birmingham City, le hizo en el minuto 3 del partido que se celebró el 23 de febrero de 2008. Y donde el resultado fue rotura de tibia y peroné.
Tras empezar a jugar con el equipo reserva a finales de 2008, la semana pasada, con la bendición de Wenger, Eduardo fue convocado por su selección adoptiva para un amistoso ante Rumanía. La prueba fue positiva y el técnico decidió vestirlo de titular en el partido de FA Cup ante el Cardiff.
El croata no decepcionó: abrió el marcador de cabeza a los veinte minutos y forzó y marcó el penalti que, a media hora del final, certificaba el triunfo del Arsenal (3-0), que aún haría un gol más.
Los goles se los dedicó a su mujer y su hija besándose el anillo. El apoyo de su familia ha sido fundamental para él a lo largo de un calvario demasiado largo, que ha puesto a prueba su capacidad de sufrimiento.
A mí se me hizo algo tan conmovedor, recuerdo perfectamente como nos afectó a todos los que vimos esa lesión y la gran mayoría pensamos que de una lesión así uno nunca regresa a éste deporte. Su fuerza de voluntad y tenacidad le ha dado otra oportunidad en esta carrera.
Ojalá y sigamos viendo cosas de éste muchacho de tan solo 25 años de edad.
