Sí, ¡qué bonito es que le reconozcan a uno su trabajo! ¡ qué bonito es ver a alguien entusiasmado porque se fijan en él! ¡ qué emocionante es ver a un futbolista cargado con energía por ser seleccionado nacional! ¡qué bonito fue ver jugar a Carlos Ochoa el sábado pasado contra Santos con un ímpetu y una precisión que no tenía hace tiempo! ¡qué bonito verlo dar pases certeros y anotar gol! ¡ qué bonito ver jugar a Diego Martínez ilusionado por un llamado a la Selección Nacional! ¡ qué bonito verlo defender con gallardía! ¡qué sentimiento tan bonito ver a todos los jugadores llamados a la Selección mejorar su juego como por arte de magia! ¡ qué emocionante ver llegar a los jugadores que regresan de Europa a unirse a su equipo nacional! ¡ qué bonito será verlos jugar contra Jamaica!
Y en el Estadio Azteca, marco espectacular.
Hago hincapié en este punto porque realmente da una inyección de motivación impresionante el darte cuenta de que se te reconoce tu trabajo, que no estás trabajando en vano y que sí hay recompensas para el trabajo bien hecho.
La misma idea aplica en cualquier área de nuestra vida y en cualquier edad, desde los niños a quienes se les premia en el kinder con una estrellita por buen comportamiento y buen trabajo hasta el profesional que ve sus esfuerzos premiados con un ascenso, aumento de sueldo, beca de estudios, etc.
Y ¡qué importante se vuelve no olvidarnos de este detalle! Porque así como normalmente encontramos defectos y detalles en la mayoría de las situaciones que se nos presentan, debemos encontrar lo bueno y recompensarlo, lo mismo con un ¡bien hecho! Que con una palmada en la espalda o una nota de felicitación.
En el campo del deporte la motivación se vuelve un pilar importantísimo que en muchas ocasiones es el hilo que sostiene al deportista enfocado en su meta, es su alimento diario más que lo que pueda comer para nutrir su cuerpo.
Lo hemos visto en los Juegos Olímpicos y lo veremos también en los Juegos Paralímpicos a realizarte también en Beijing en estos próximos días; lo vemos en los campos de futbol de los niños y en los parques de la Liga Pequeña de Beisbol. Lo vemos en las escuelas y en los gimnasios, con los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores. Lo estamos viendo en la Olimpiada Estatal Nuevo León 2008 y lo vemos en cualquier carrera un domingo por la mañana.
¡Qué maravilla cuando tenemos el apoyo de la familia y amigos para realizar nuestro deporte, pero qué importante también con ese elemento escondido de la automotivación que viene de recordar glorias pasadas y soñar en las futuras!
El mensaje que les quiero dejar el día de hoy que me reintegro a formar parte de esta página deportiva es que recordemos todos los días la importancia real de felicitarnos por el trabajo bien hecho, en la escuela, en el campo deportivo, en el salón de arte o donde sea que desarrollemos nuestras actividades.
Saludos.
blanca (@) mujerfutbol.com
