Esta semana se disputó en Suiza el primer Campeonato Femenino Sub-17 de la UEFA, y si nos guiamos por sus resultados, una nueva generación alemana se perfila como heredera del tradicional dominio de su país en el fútbol europeo de féminas.
Una exhibición de potencia, desenvoltura e implacable eficacia del joven combinado de Ralf Peter ha reafirmado a buen seguro su condición de favorito, junto a otros equipos, para ganar la edición inaugural de este año de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA.
Un contundente 3-0 sobre Francia permitió a las alemanas conquistar el último trofeo continental femenino que les faltaba, un logro extraordinario. Las francesas, pese a todo, pueden estar orgullosas de la medalla de plata conseguida, que supone la culminación de una campaña clasificatoria impresionante. Dinamarca, derrotada por Alemania en semifinales, se rehizo y ocupó el último lugar del podio, tras imponerse 4-1 a Inglaterra.
Estas cuatro selecciones ya habían obtenido el pase a Nueva Zelanda 2008, después de superar a adversarios como Suecia, Finlandia, Escocia y Holanda y adjudicarse sus respectivas liguillas de la segunda ronda. Hasta 40 conjuntos compitieron en la fase previa. Sin embargo, el juego presenciado la semana pasada en Nyon fue un magnífico indicativo respecto a sus opciones en la cita mundialista, y no sorprendió a nadie que unos colores ya conocidos terminasen llevándose el trofeo.
La delantera del FFC Recklinghausen, Alexandra Popp de 17 años, acabó el certamen como máxima anotadora, y al materializar en la final la segunda diana de Alemania aumentó su total de goles a 11.
fuente/fifa.com y uefa.com
