Beckham colabora con UNICEF desde sus tiempos con el Manchester United. En julio de 2001 viajó a Tailandia con el equipo en su gira de pretemporada. Allí visitó el centro Kredtrakarn, respaldado por UNICEF, que acogía a niños y niñas que habían sido víctimas de la explotación por parte de adultos, algunos de los cuales no contaban más de cinco años. En 2003, David, en calidad de miembro del equipo, ayudó a poner en marcha la campaña de UNICEF “Acabar con la explotación infantil” en el Reino Unido.
En enero de 2005, el capitán del equipo inglés se convirtió en Embajador de buena voluntad, volcándose en especial en el programa Deportes para el desarrollo de UNICEF.
Su primera misión como Embajador de buena voluntad consistió en una visita al centro de suministros de Copenhague, donde pudo comprobar por sí mismo la importancia crucial del trabajo que se estaba realizando en auxilio del millón y medio de niños y niñas que habían sido víctimas del tsunami que azotó Asia meridional. Tras esta visita, David realizó un llamamiento a escala mundial con el objeto de recaudar fondos para apoyar las labores humanitarias de emergencia realizadas por UNICEF en la zona.
David ha brindado su apoyo a la actual campaña UNIDOS POR LA INFANCIA, UNIDOS CONTRA EL SIDA y ha participado en una serie de metrajes destinados a difundir los mensajes de dicha campaña.
Su condición de Embajador de buena voluntad constituye un aspecto muy importante de la vida de David. “Mi nombramiento como Embajador de buena voluntad ha sido uno de los mayores motivos de orgullo de mi vida,” afirma, “y espero poder contribuir al máximo para ayudar a estos niños y niñas que tanto lo necesitan.”
Realizó recientemente una visita a Sierra Leona, donde, en compañía de representantes del organismo internacional, llevó a cabo varias visitas destinadas a poner de relieve la cuestión de la supervivencia infantil. El viaje formó parte de las actividades previas a la presentación del informe anual Estado Mundial de la Infancia 2008, que es la principal publicación de UNICEF. En el informe de este año se indica que Sierra Leona tiene la tasa de mortalidad infantil más elevada del mundo.
“En Sierra Leona, uno de cada cuatro niños muere antes de cumplir cinco años”, comentó Beckham. “Se trata de un hecho conmovedor y trágico. Especialmente si se tiene en cuenta que existen soluciones simples para ese problema. Salvar las vidas de esos niños y niñas es una de las principales prioridades de UNICEF. Como embajador de ese organismo, espero lograr que en todo el mundo se preste más atención a esta tragedia”.
fuente:unicef
