No sé hasta el día de hoy, si Walter se va o se quedará en mi querido Club Tigres de la UANL.
El tiene mucha culpa que cuando yo llegué a ésta ciudad a radicar, y verlo jugar de esa manera tan elegante que tiene, me haya encantado más éste deporte. Ya que yo vengo de una ciudad fronteriza donde el fútbol no es un deporte muy popular.
Uno se acostumbra y le duele que cada que sale un jugador de la institución duela un poco, pero éste caso no es lo mismo. Uno se va mentalizando que algún día nuestro jugador consentido se tiene que ir, pero lo ideal fuera que se fuera para el retiro y que se quedara como un jugador de HISTORIA de nuestro club. Pero llega el día, y en éste caso en especial si duele y da sentimiento. Como que ya no sabe igual.
Aunque tenía rato de no vérsele goles como antes, todavía podía yo ver las ganas que le echaba y la frustración que sentía en los partidos de que las cosas no salían bien. Pero solo un tonto pensaría que es culpa de él la situación que ha vivido nuestro equipo estos últimos torneos. La calidad y la pasión ahí están, pero es un juego de 11 por equipo, no de uno solo.
La decisión es de él, ha de ser muy personal y le ha de haber costado tomarla. Y no hay más que respetarla.
Por mí y por mi Sergio (mi hijo), que por cierto es su ídolo y tiene todas las jerseys con el # 10 grabado el nombre de “Gaitán” y todavía mejor, autografiadas por él, ojala y se quede, pero si se va, ojala retome su nivel, que se lo merece y que lo traten y lo quieran como nosotros aquí en esta ciudad.
Tuvimos la suerte de ser tus vecinos, de tenerte dentro de nuestra comunidad y saber un poquito de esa vida personal que mucha gente no sabe. Verte casi todos los días dejar a tu hija en el colegio, verte como un orgulloso papá cuando le entregaban un premio a tu hija, y todavía tener que lidiar con los cientos de niños que te pedían autógrafos y no te dejaban disfrutar el momento de “papá” que se merece tu hija. Verte jugar en el parque con tus hijas y esposa. Y muchos momentos que sobre todo a mi hijo jamás se le olvidarán, porque su ídolo “aparte de verlo jugar, era su vecino”.
Lo que pase en Diciembre, que sea lo mejor para “el chueco” y su familia. Solo me queda desearte SUERTE en cualquier decisión que tomes.
