Oficialmente hoy empieza otra temporada para mi hijo en su vida como futbolista, con equipo nuevo, por consiguiente, entrenador nuevo, compañeros nuevos y estilo diferente de jugar. Oficialmente, porque empieza un ir y venir toda la semana entre entrenamientos y juegos.
Hoy, observando a los muchos papás que estaban sentados, parados o como fuera viendo jugar a sus hijos, me di cuenta que yo era parte de ese grupo y el cual yo también tenÃa participación dentro de esa competencia. Platicándolo con mis amigas, nos dimos cuenta que nosotros también somos parte del equipo, junto con los jugadores, entrenadores, y directiva del club (porque lo tengo en un equipo que es club organizado).
Entonces, en un partido tienen actividad al menos las siguientes personas: Jugadores, entrenadores, Papás y Dueños del equipo o club.
 Los JUGADORES (niños). Entrar a la cancha y correr tras la pelota, para superar al rival conlleva varios puntos que tienen que ser valores Ãntegros de los jugadores, como:
-La actitud. “Quiero jugar fútbol porque me gusta, y lo voy a disfrutar como lo que es: un juego†Un niño debe de estar siempre listo para atender las indicaciones del entrenador, acatar las decisiones del árbitro sin reclamos, aceptar los comentarios de sus compañeros de equipo, tendrán lista su ropa deportiva que incluye cuidarla, llegar a tiempo a las prácticas y a los partidos, felicitar a los rivales cuando se pierda un partido y respetar a los rivales cuando el triunfo sea nuestro, y escuchar con atención las recomendaciones de los papás.
-Amor al fútbol. Porque practicarlo si no se ama. Y para medir el grado de amor deben de contestarse los niños “¿Cuánto me duele no poder jugar un partido por estar castigado, lesionado, sancionado o simplemente por no ser considerado por mi entrenador y no ser convocado o quedarme en la banca?†En la medida en que duela será el nivel de amor que le tengo…….
-Disciplina. Implica no solamente serlo en cuanto al respeto a las reglas del juego, incluye el como aceptar y desarrollar las indicaciones de mi entrenador, mi relación con los compañeros de equipo, la asistencia puntual tanto de entrenamientos como a los partidos, respetar a los rivales, cumplir como hijo los deberes de familia y de estudiante. -Ambición. El querer ser mejor cada dÃa, ayudar a que su equipo sea mejor partido tras partido, tener mentalidad triunfadora, no darse por vencido y fijarse metas e ir tras ellas. Estas metas no deben ser inalcanzables.
-Compañerismo. El ser compañero no implica el ser amigo de los demás integrantes del equipo. Aunque a veces existen, ya que se da naturalmente, porque pasan mucho tiempo juntos. Implica compartir la responsabilidad para lograr el objetivo del equipo, respetar el esfuerzo del compañero, no ser egoÃsta dentro del terreno de juego, no criticar al compañero, no hablar a espaldas de los demás. El compañerismo y la disciplina van de la mano.
-Respeto. Respetar las reglas del juego y al árbitro. Al entrenador, sus compañeros de equipo y a los del rival y al público.
-Imagen. Los niños por lo general ya tienen su propia imagen en la mente, observan a jugadores profesionales, tienen sus Ãdolos y se preparan para llegar a ser tan buenos jugadores como ellos. Pero no deben imitar las reacciones y poses negativas que tienen algunos jugadores profesionales, que olvidan que deben ser ejemplos de conducta deportiva. Los festejos tienden a ser imitados, ya casi no se ven reacciones espontáneas (tengo que admitir que las del mÃo si lo son, ya que me busca para festejármelos a mÃ), sólo hay que decirles que las hagan con respeto.
Hasta aquà lo que implica a los Jugadores, que son los principales actores del PARTIDO. Luego les hablaré de los entrenadores, papás y clubs deportivos.
Desde que empecé a escribir me doy cuenta de muchas cosas que hago, observo más a todos los involucrados y he aprendido que cada vez existe menos respeto dentro de éste deporte.
