HINCHA: f. FAM. Odio o Enemistad. m. y f. Partidario o fanático de un equipo de Fútbol, Persona que demuestra excesivo entusiasmo por alguien.
AFICIONADO: Que cultiva algún Arte o algún Deporte sin tenerlo como Oficio, Que siente entusiasmo por algún espectáculo y asiste frecuentemente
FANATICO: Que defiende con apasionamiento una creencia, Entusiasmado ciegamente por una cosa.
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Fútbol, el deporte más popular del planeta tierra y encierra una infinidad de emociones, colores, expresiones, manifestaciones, es simplemente el deporte mas practicado y mas seguido en el mundo.
Goles, gritos, emociones, éxtasis, gente y balón, si, un simple balón es capaz de reunir a todo el mundo, un simple balón es capaz de encender una pasión. Pasión hasta llegar a las lágrimas por la eliminación de tu equipo, de tu camiseta y de tu ideología. Cantos, ir al estadio con tu familia o con tus amigos y disfrutar de una tarde o noche de fútbol, apoyar a tu equipo sentir la adrenalina cuando cae la anotación, eso es simplemente la pasión.
¿Pero que pasa cuando esa pasión como aficionado se convierte en fanatismo? Si hay algo que me encanta del fútbol es la sana rivalidad que existe. Pero para otros esa rivalidad no es sana, es agresiva. Lo bueno, es que habemos mas aficionados al fútbol, lo malo es que esa minoría provoca mucho daño.
En el estadio he visto los cambios de conducta que van sufriendo los fanáticos si va perdiendo su equipo. Sufre un cambio radical en su conducta, de la alegría a la tristeza, al enojo, al arrebato, al llanto, a la histeria, caen en el desequilibrio emocional hasta llegar a la violencia sin medir las consecuencias y, peor aún, no sienten remordimiento. A esa gente, la he visto hasta pelear con la misma afición de su equipo que está sentada cerca de él, se quitan la camiseta de su equipo y la avientan, se empiezan a meter con el árbitro, con los jugadores contrarios y hasta con los jugadores de su mismo equipo. Y si de casualidad hay aficionados contrarios cerca de ellos, también se van contra ellos sin deberla y temerla. Es tanto su pesar por haber perdido el partido, que no se presentan a trabajar o a la escuela al día siguiente. No aceptan la derrota.
De acuerdo a las definiciones que puse inicialmente, hincha y fanático es lo mismo. Así que a la otra cuida en decir, soy HINCHA de “x” o “y” equipo. Lo correcto es decir, soy “aficionado de Tigres”, en mi caso obvio.
Lo bueno, es que en el volcán hay mucha seguridad, bueno, por donde me siento, y cualquier locura de éstas gentes y los sacan del estadio.
Y que conste, que no estoy hablando de las barras o porras, que de eso hablaré después. Que no concibo un juego sin ellas. Sus cantos animan y a veces son tan necesarios. Estoy hablando del aficionado normal que asiste al estadio.
