Ana Urquijo tiene por delante la difÃcil tarea de enderezar el rumbo de un Athletic de Bilbao que está atravesando uno de los momentos más complicados de su centenaria historia. Abogada y agente de la propiedad inmobiliaria, esta bilbaÃna de 52 años heredó de su padre un bufete de abogados y también la pasión por los colores rojiblancos, que con el tiempo le llevaron primero a ser la primera mujer que entró en la directiva del club, hace ahora 16 años, y ahora a convertirse en la primera que accede a la presidencia.
Los acontecimientos se han precipitado esta semana. La dimisión de Fernando Lamikiz ha permitido que Ana Urquijo, por su rango de vicepresidenta, asciendiese ese último escalón, aunque a partir de ahora su vida dará un vuelco radical al colocarse en la primera lÃnea. La presidenta rojiblanca tiene mucho trabajo por delante de aquà a final de temporada, cuando teóricamente deberÃan convocarse nuevas elecciones. Su primera responsabilidad será devolver a la entidad la paz social de la que no ha disfrutado durante los últimos años. Y no menos importante, poner freno de una vez por todas a la crisis deportiva que arrastra el Athletic Club y que la pasada temporada ya estuvo a punto de llevarle al infierno de la Segunda División.
La casualidad ha querido que Ana Urquijo presida por vez primera el palco de San Mamés mañana, coincidiendo con la visita del Barcelona. Debutará, por tanto, como anfitriona de Joan Laporta, que tendrá el privilegio de aparecer en esa histórica fotografÃa a ojos de la parroquia rojiblanca. No será una situación nueva para el presidente blaugrana, que el pasado 22 de enero ya compartió palco con la esposa del propietario del Alavés, Milanendra Piterman, ya que su esposo siguió el partido desde el banquillo.
La esperanza de los socios rojiblancos está ahora puesta en esta decidida mujer, que ya está más que acostumbrada a romper barreras. Ana Urquijo fue también en su dÃa la primera mujer en convertirse en directiva del Colegio de Abogados de Vizcaya. Tiene diez meses por delante para ganarse un sitio en el olimpo rojiblanco. No lo tendrá fácil.
Ayer, en la primera reunión, le dimitieron cinco directivos: Pedro Campo era hasta ahora adjunto a la presidencia; Gorka Izagirre, tesorero; Eukeni Olabarria, contador; y Jesús MarÃa Beristain e Ilbon Urizar Azpitarte, vocales, dejando la junta en una situación de extrema debilidad.
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