Una vecina tiene a su hijo de 8 años inscrito en una liga infantil de futbol, y todas las tardes mis vecinitos están organizando “cascaritas” en la calle. Una noche, llaman a mi puerta y era mi vecinito, el futbolista:
-Dice mi mamá que si no tiene una venda que le preste
-¿Venda para qué?
-Para mÃ. – Y me enseña su rodilla toda raspada y con restos de tierra y sangre.
-Eso no es de venda, pasa y te curo.
Asà que saqué el botiquÃn, le desinfecté la herida, le puse pomadita y una gasa y le pedà que regresara al dÃa siguiente, temprano, para volvérsela a curar.
Mas tarde hablé con la mamá y me dijo que es que no tenÃa en casa nada para curar al niño, que muchas gracias, me sorprendió mucho y no pude evitar decirle entre risas: “¿Mamá de un mini-futbolista y no tienes botiquÃn?”
Al parecer esto es más común de lo que pensamos. Teniendo niños en casa, aunque no practiquen formalmente un deporte, están propensos a caÃdas y lesiones leves, asà que si me permiten, les voy a dar una lista de lo debemos tener en un botiquÃn básico:
- Desinfectante a base de Yodo
- Una pomada para heridas (hay en el mercado una muy famosa y no muy cara que sirve para “rasponcitos, cortaduras, quemaditas”… ya saben esa de empaque verde)
- Gasas
- Vendas, mallas elásticas y/o tela adhesiva
- Banditas adhesivas (curitas)
- Analgésicos (para dolor de cabeza y dolores musculares)
- Antiácidos para la indigestión
- Anti-inflamatorios
- Termómetro
- Algodón y alcohol
- Antigripales
El resto del botiquÃn lo pueden ampliar de acuerdo a las necesidades de la familia. Pero por favor, no lo dejen para “luego”. Los accidentes pueden suceder en cualquier momento.
