Tengo 5 hermanos varones, es obvio que en casa, cuando era niña, veía todos los partidos habidos y por haber. De los mayores, uno le va al América (nadie es perfecto) y el otro al Cruz Azul, y los más pequeños tomábamos partido con alguno de ellos, así que, se imaginarán la de burlas que tenía que aguantar el bando perdedor durante por lo menos 1 semana.

Actualmente, estoy casada y tengo sólo hijos varones, así que casi obligadamente tengo que ver todo tipo de deportes. Y es sufrir los fines de semana, o unirse a ellos y disfrutar las jugadas.

No es difícil realmente, cuando se logra entender lo complicado de las reglas, un partido es algo que se disfruta bastante.

Claro que no sé nada de estadísticas, jugadores, alineaciones o cosas así, pero nunca me quedo con la duda y siempre pregunto lo que no sé. Eso es algo que les recomiendo muchísimo a las demás mujeres: No se queden con la duda.

Recuerdo que una tarde, mientras comía con mi esposo e hijos, les pregunté qué era un “fuera de lugar”. Me miraron sorprendidos y me dijeron: “¿En serio no sabes lo que es un fuera de lugar?”. No, les respondí, no entiendo esa jugada. Así que mi esposo, con la mayor paciencia del mundo y muy amablemente, tomó los tenedores y cuchillos y armó un campo sobre el mantel, tomó saleros y pedazos de tortilla y con ellos me explicó todo. En realidad es mucho más simple de lo que yo imaginaba.

Los fines de semana, cuando hay algun partido que nos interese mucho, nos reunimos a verlo y créanme, disfruto mucho los goles, procuro tenerles botana y bebidas e incluso muchas veces saco el asador y preparo la carne.

¿Para qué amargarse si se puede estar contenta al lado de ellos?



  1. Esta muy callado aqui! Por que no responder?